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252 days ago
He notado la sencillez de palabras benignas. Aun así nuestros toques corporales evocan perversión a nuestras vidas. ¿!No eres tu, acaso, el ser que pervirtió mis entrañas¡? Eres las copias inhumanas de esta escoria de vida. Escucha mi llanto. Aun así es sencillo omitir cual vida llena de lujuria ajena.
998 days ago
Tu presencia enardece sentimientos primitivos, que hace de mí una victima del recuerdo. Tu mirada, la sentía como un rocío que cubría mi alma. Tus brazos me mecían con el palpitar de tu corazón. Y tus labios me llenaban de tormentos y alegrías como lo hace la noche y el día. Ahora, ahora me jacto de semejante memoria, ya que no hay vuelta atrás. Tu recuerdo siempre estará en el pasado de este narrador, soñando sobre algún mañana donde estas almas permanezcan juntas en la eternidad.
1111 days ago
Un retrato elocuente me llena de melancolía. Recuerdos lejanos se tornan en macabros instantes. Tú, ninfa culpable, me llenaste de aquella desidia maldita. ¡Ho! Peste mental, termina ya mi vida confusa Más sin embargo mis lamentos no obtienen algún efecto en aquel delirio. Mi cuerpo se ha desatado en el festín de Baco. Tan agonizante mi desidia, continuo tambaleante en la realidad benigna.
1157 days ago
En el despertar se encuentra una agonía, se relaciona con murmullos descontrolados. Me demuestra ansiedades de suicidio, aquel susurro despiadado encontrado en mi interior. ¡Muerte, muerte, venga muerte, susurro de muerte, que venga la muerte! Sollocé en instantes, puesto que la canción es penetrante. Acabé en silencio somnífero. Regrese a cero, provoque mi suicidio. ¡Muerte, muerte, venga muerte, susurro de muerte, que venga la muerte! Sonriente me manifesté, alardeando de aquel cuerpo sin vida. Horas después me desate en deseo, obtuve el triunfo, sangre fría. Alma perdida, felicidad absoluta. ¡Muerte, muerte, obtuve muerte, susurro de muerte, bendita la muerte!
1157 days ago
¿Por qué no me escuchas cuando yo te observo? Siento aquella opresión de palabras inertes en mi pensamiento. Te deseo mil plegarias, mi amada. Yo anhelo tu llegada embriagadora. Anhelos de pocos momentos. Momentos de tantos anhelos. ¡Ho!, ¡Que de mi! Tan doliente en mi inconsciente. La odisea de aquella mujer, nunca dejara de golpear en mi mente. Doliente, incoherente, eso cantó el amor.



