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543 days ago
644 days ago
Y SUCEDE QUE CUANDO ME CANSO DE SER HUMANO SALGO A LA CALLE A CAMINAR, CON EL SOL QUE ILUMINA LOS DIAS, A CONVERSAR CON EL AIRE QUE ME MURMULLA AL OIDO, DESOJANDO LAS HORAS CON EL TIEMPO, MIENTRAS MI PENSAMIENTO VUELA LIBRE POR EL CIELO por: Sergio Alejandro
649 days ago
Las bofetadas y patadas le caían por todas partes, mientras los vecinos contemplaban la paliza desde sus balcones, apoyados en las barandillas con gesto de aburrimiento. Todos los días lo mismo. ¿Para que cambiarlo? Los agresores lo grababan con sus móviles, y lo subirían como otras veces a Youtube. Si daba la casualidad uno de los vecinos que contemplaba la agresión, volvería a ver la paliza en el telediario de la noche, y se escandalizaría del demonio de Internet. Lo repetirían en todas las cadenas, y el mensaje seria el mismo. Los televidentes lo verían con toda la tranquilidad del mundo, porque no conocían al pobre chaval maltratado. Los vecinos bostezarían, y se irían a la cama pensando si el domingo ganaría el Barsa o el Real Madrid. Mañana ya tendrían tema de conversación para tomar café en el bar. No hablarían de lo que vieron en la calle, sino lo que vieron en la televisión. Internet es lo peor. Y todos asentirían
671 days ago
685 days ago
IGLESIA DE SAN CARALAMPIO - COMITAN No podría hacerse una historia completa de Comitán sin tocar la de la imagen que en la actualidad goza de la más alta devoción entre los cositías; San Caralampio, cuya capilla en el barrio de La Pila es centro ode una feria en la que los actos de devoción religiosoa corren al parejo de certámenes de belleza, eventos culturales y espectáculos de diversión popular. Imagen y feria son un caso excepcional, lo mismo porque la devoción al santo se debe fundamentalmente a la iniciativa de un vecino de Comitán, como por la rapidez con la que condujo a tan gran celebración. Hacía mediados del siglo XIX habitaba el rancho de Tzeltón don Raymundo Solís, un hombre hombreque a pesar de no haber recibido prácticamente ninguna educación formal, sabía poco de gran cantidad de materias, por su afición a la lectura. en el adoratorio de Tzeltón guardaba una pintura hecha por él mimo de San Caralampio, a quien de hecho había convertido en patrón de su ...


