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487 days ago
Soy una ingenua. Siempre lo he sido. No se cuánta vida hay al margen de mi, ni cuánta te he robado. Nunca quise quitarte la poesía. Nunca quise atarte(miento). En una jaula pequeña vuelas igual que un gato. En mi jaula pequeña. (lo siento, para variar.y siento que la intención no sirva para nada.)
669 days ago
A veces me tratas como si no me conocieras. Y lo odio (me da miedo) Es mentira. Ojalá pudiéramos hacerlo. Cerrar los ojos y conocernos otra vez, mañana. Pero y que esta vez lo hiciéramos bien.
670 days ago
Tres minutos, pide tres minutos. No puedo. Sonríe y se levanta de la cama. Y se va, leve, llevándose algo tuyo, no se exactamente qué, pero te deja helado por fuera y aterido por dentro. O sólo y vacío, que es lo mismo. Te culpas, lloras, pataleas. (te) Mientes. Anhelas aquel momento en el que no querías, en el que nada importaba o eso recuerdas. Pero lo único que ves es el hueco vacío de la cama, impertinente, escupiéndote la ausencia, no ya como espacio vacío sino como agujero, sintiéndolo como la amputación todavía sangrante de una extremidad propia. Te arrancarías con gusto el corazón, para que se lo encontrase en tu lugar sobre la cama mientras sales por la puerta . Tienes el alma gastada de tanto ardor y todo esto te está dejando una quemadura. Deseas que llegue a terminar, y te calcine y esparza por fin tus cenizas. Mira. Ya regresa, con la misma ligereza a tumbarse en la cama ...
694 days ago
. No es por el frío o por la falta de luz, que me gustan. Es por la obligación que parecen tener todos de ser felices. De sonreír aunque no tengan ganas, de mantener una armonía ficticia, de aparentar una alegría inexistente. De tragarse problemas y preocupaciones, no de ponerles solución. Es por la caridad (¡que no es lo que falta, sino justicia!), por el falso cristiano, por los viejos rencores mal disimulados en una sonrisa tirante de felicitación, por la melindrería dulzona y empalagosa del que hace la buena acción. Es por los pavos, los cochinillos, los terneros y demás mártires reales, inocentes e innecesarios, de las fechas. Por los anuncios de televisión y las películas típicas, tan edulcorados, tan irreales. Por los especiales de nochebuena y nochevieja. Por los trajes y repeinados de sus presentadoras, y sobre todo, por sus sonrisas de cirujano plástico. Por la angustia que crean en aquellos que no pueden permitirse todo lo necesario para el show de la navidad. Por los ...



