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11 days ago
En el mes de noviembre de 2007 publiqué en este Espacio una entrada sobre las supersticiones en la mar, y por ser un tema recurrente vuelvo hoy a ampliar aquella primera, que dedico a varios amig@s que me piden que escriba más cosas sobre la vida en el medio marino. Hay quien afirma que los marineros se han refugiado siempre en una serie de creencias que les ayudan a soportar las duras condiciones de la vida en la mar. Es bien cierto que cuando navegas en un barco sólo la estructura de acero o madera, a veces demasiado débil, te separa de sufrir percances varios en la inmensidad del océano. Es de comprender que en los principios de la navegación, la gente de la mar, con la mentalidad de entonces, necesitara romper tabúes y adoptar medidas adecuadas para aplacar la ira de los dioses y suponer que así la tormenta no estallaba, que el viento soplaría favorable y que la embarcación iba a llegar sana y salva a puerto. A través del tiempo hemos ...
24 days ago
Debemos entender por corsario aquel que tenía autorización del Gobierno de su nación (patente de corso), bajo cuyo pabellón navegaba, para perseguir a los piratas o barcos de naciones enemigas, quedándose con las presas capturadas o parte de ellas, y sujetándose a reglas previstas por la Legislación. En la práctica, sin embargo, era difícil determinar donde empezaba la piratería y donde terminaba el corso, que degeneraba fácilmente en aquélla; el mismo individuo era considerado a veces corsario por sus compatriotas y pirata por los enemigos. Y corsario famoso en su tiempo fue el capitán Amaro Rodríguez Felipe, más conocido por “ Amaro Pargo” nacido el 3 de Mayo de 1678 en La Laguna ( isla de Tenerife ), que se mantuvo soltero hasta el día de su muerte el 4 de octubre de 1747 a la edad de 69 años, si bien tuvo un hijo natural con una bella muchacha cubana, al que no reconoció. ...
26 days ago
Confieso no ser un ‘ beato ‘ religioso y aseguro estar desvinculado en gran manera de estas cuestiones por razón del tiempo que me ocupa mi profesión, si bien continuo dentro de la creencia religiosa que me inculcaron mis mayores, y por ello me considero con suficiente base para criticar un desacierto cometido hace tiempo por la parte “oficialista” de la Iglesia católica acerca de una de sus Santas, de las más importantes diría yo, que siempre tuvo reflejo en el mundo cultural, desconociendo los motivos que impulsaron a denostarla del santoral. ( Sta. Catalina, por Caravaggio, Museo Thysen, Madrid) Me refiero a Santa Catalina de Alejandría ( Catarina en su original transcripción latina), cuya festividad venía celebrándose precisamente el día 25 de noviembre de cada año con gran devoción popular en diversas zonas de nuestro país, habiendo quedado hoy día relegado su culto únicamente a las Iglesias Ortodoxas. Catarina fue mujer estudiosa en letras, formada ...
37 days ago
Tal vez en aquel verano, cuando desde mi pueblo fui a la capital de la provincia, empecé a dejar de ser un niño. Recuerdo los paseos con mi tío por la ciudad, recorriendo todas sus calles, descubriendo todos sus rincones. Tal vez sin que él se diera cuenta y sin que yo lo supiera entonces fue una de las personas que más me enseñó de la vida, de lo bueno y de lo malo. Poeta de tabernas y amante de la vida, escribió a la vida, a sus recuerdos, a la mar, a la tierra, y su ejemplo me viene a la memoria insistentemente, ya que la mar me trae su imagen. Escribir le costó disgustos, hubo quien no lo entendió. Y si simbólicamente el mar es vida, también es muerte, y no solo porque en él mueran los ríos. Siempre hay que mirar más allá de donde llega nuestra vista. Aún tengo arena en los pies de aquella remota infancia aún mis huellas en la playa como orígenes se ven. Aún llevo el cubo y la pala para fabricar montañas a la altura de mi sed, ...
42 days ago
Me siento libre, puedo disfrutar de la mar, de esa mar que tiene nombre de mujer para los que la respetamos, esa que a veces parece querer echarnos de su lado, como ocurre en algunas ocasiones, y otras, querer enamorarnos... Porque la mar es algo más. Es el único elemento, diría yo, que une a todos los pueblos, el único espacio de este planeta que no pertenece a nadie. Si hoy o mañana te acercas a la playa y tocas el agua, en el otro lado de la orilla estaré realizando ese mismo gesto y compartiré tus caricias...como siempre hago. Con la yema de mis dedos me gustaría escribir tu nombre y decir: te admiro. Creo poder gritar a la mar, explicarle lo que siento. Coger esa paz, ese sentimiento de amistad y esa libertad entre mis manos y entregársela a la mar y ella se encargará de hacérselas llegar a cualquier rincón del mundo. En cambio, ¡ay de quien huya corriendo cuando una pequeña ola rompiendo en la arena, muera por entregar tan preciado tesoro y vea negado su ...



