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7 days ago
La aparente normalidad de un Lunes cualquiera, el retorno a la rutina diaria del trabajo, la desidia del aburrimiento, y los lugares comunes que ocupan gran parte de nuestra vida pronto desaparecen como un espejismo en el desierto ante los choques, reales o meafóricos. Por preferir, ahora mismo me gustaria más no tener que hablar de choques reales, pero me es imposible, la realidad quiere imponerse y ganar la partida, aunque no para ello vaya a prescindir de las metáforas. Ha ocurrido, de una forma inesperada, pero por cuestión de probabilidad, tenia que acabarse produciendo un hecho de estas características. Son muchas las horas al volante, son muchos los kilometros, y por suerte, sin un rasguño, sin nada importante. Quizás lo de esta mañana quede en anecdótico, porque sigo aquí sin un rasguño, y aunque parezca mentira el Polo continua blanco y entero (a pesar del cambio climático, jeje). Las advertencias siempre me han llovido por todos lados desde que tengo el carnet ...
87 days ago
La fina arena de la playa se adhiere a mi cuerpo como pequeñas piedras preciosas de Verano, un pequeño placer, un pequeño fastidio de tan solo unos días a lo largo de todo el año. Brillan en colores amarillos y marrones dibujando en la estatua los pliegues de la armadura que se oculta debajo de nuestros disfrazes sociales. Entre los dedos, en las plantas, en los tobillos, en manos y brazos con su sabor a sal, a Mediterraneo puro. El Sol sobre mi sombrilla deja un cielo más azul y un mar más transparente. En el entrar y salir gente del agua, en el romper danzante de las olas y la espuma que desaparece al llegar a tierra, existe la magia de las cosas que no son controladas, que son azarosas, que son bellas sin necesidad de adornos, como una joven sin pintalabios, pendientes o pinturas, limpia de todo lo artificial que crea el hombre. La naturaleza virgen y salvaje que se esconde detrás del hormigón y el asfalto; el arcoiris frente al gris y al negro. He debido perder mi iris, los ...
123 days ago
Los faros del puerto reflejados en el agua inmóvil dibujando caprichosas formas, una pequeña bandada de flamencos atraviesan el cielo formando una flecha con sus cuerpos alargados, algunas gaviotas blancas, solitarias, observan desde lo alto las luces de la ciudad en la torrida noche. Justo al lado nuestro, restos del Imperio Romano me recuerdan que esta noche ha sido repetida por las distintas civilizaciones que ocuapron este lugar desde sus comienzos, ese viejo teatro ruinoso rescatado de la tierra y de las modernas construcciones, frente al nuevo auditorio al aire libre del Parque Torres, similares en sus formas, iguales en su fin; entretener a unas gentes de la rutina soporifera de sus días. Antes y ahora, artistas dedicados que se suben a una tarima o escenario esperando recibir aplausos por su oficio y arte. Sitio desconocido por mi, escondido en lo alto de un monte, robado a la piedra, con la bahia de Cartagena a la vera y la ciudad en el opuesto, donde anoche muchos ...
132 days ago
Exhalando el vapor caliente y fétido que sale desde el interior de mis sucias visceras en continua y rítmica marcha, malgastando el tiempo que marcan las blancas canas que pueblan un espeso fondo negro, hacia ningún lado. En reposo meciéndome sobre este antiguo horno con tostador que derrite los parches de asfalto en la carretera que no llega a ningún sitio. Sudando camisetas por los sobacos, calzoncillos por la raja y los huevos, olor de tórrida siesta veraniega, asquerosa y natural como los pedos, inamovible al refugio de una minúscula sombra donde no se mueve ni una sola hoja. Siento resecos mi boca y mis labios tras extraer la esencia a la brasa de mi cigarrillo que se consume como el fresco a mi alrededor. Paisaje seco, desierto, yo en el mismo centro haciendo inútiles señales de humo como los indios, en busca de almas errantes perdidas en este infierno terrenal. ¿Quién las verá? ¿Quién se atreverá a aventurarse bajo este Sol destructor?. El motor funciona pero ...
190 days ago
Se me ha cruzado en el camino, salida de entre los hierbajos del margen, una ondulante figura oscura, tan inesperada que ambos nos hemos detenido sorprendidos de nuestra rutina. Nos hemos mirado a los ojos temerosos el uno del otro; los suyos frios, los mios dilatados, y hemos comprendido que no debía haber sucedido ese encuentro porque mi detención y la suya ha dejado al descubierto nuestra privacidad. En su día a día debe evitar en todo lo posible que se le vea, es un animal al acecho, escondido de manera precisa para poder sobrevivir y yo en cambio, ser social (aunque a veces parezca lo contrario) necesito exponerme a los demás, ser visto y reconocido para poder al menos sobrevivir como la culebra. Tras comprobar que la indiferencia y el olvido, cada uno de nosotros en nuestros mundos diferentes, era la respuesta más adecuada a este delicado encuentro, la serpiente se ha despedido ferozmente de mi abriendo sus desencajadas fauces dejando clara su naturaleza salvaje e ...



