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99 days ago
El análisis de los derechos de propiedad y gestión de recursos sería más fácil si la terminología no hubiera estado algunos años en un estado de confusión como resultado del artículo de Garrett Hardin, La tragedia de los comunes (1968). El espacio de parqueo de automóviles en las calles de Santa Bárbara, California, todavía no estaba regulado en 1968, y Hardin, que vivía allí, erróneamente afirmó que esta situación de acceso abierto podía ser descrita como un “bien comunal”. No hay excusa para el error de Hardin, la palabra comunes es harto conocida por la población en general, incluyendo biólogos. Por ejemplo, los famosos Comunes de Boston de Boston es un área compartida por una comunidad de acuerdo a ciertas reglas. Los ataques a los bienes comunales con argumentos de eficiencia económica han sido parte de la dieta capitalista por tres siglos: la magia de la propiedad privada tornaría la arena en oro, escribió Arthur Young. El nuevo giro de Hardin fue atacar a los mal llamados ...
106 days ago
Podría decirse que es la continuación de: La deuda ecológica, ¿Quién debe a quién? Dokushô Villalba, maestro zen Consta en el Archivo de Indias que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a Sanlúcar de Barrameda 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. Como afirmó el escritor venezolano Arturo Uslar Pietri, (Premio Príncipe Asturias de las Letras en 1990) “el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos que llegó de América a partir del siglo XV”. Adam Smith escribió que el descubrimiento de América “elevó el sistema mercantil a un grado de esplendor y de gloria que de otro modo no hubiera alcanzado jamás”. Según el historiador argentino Sergio Bagú, el más formidable motor de acumulación del capital mercantil europeo fue la esclavitud americana. "El régimen económico luso-hispano del período colonial no es feudalismo. ...
107 days ago
Cuentan que en la tierra de Atenas, antes de que ésta recibiera tal nombre, apareció de repente un olivo, y saltó en otro lugar un caballo procedente del agua. Estos prodigios conmovieron al rey, Cécrope, que envió una embajada a Delfos a preguntar al dios cuál era su significado y qué había que hacer. Respondió el oráculo que el olivo representaba a Atenea y el agua a Poseidón, quedando en manos de la ciudadanía de cuál de los dos dioses tenía que tomar nombre la ciudad. Recibido este oráculo, Cécrope convocó a votación a todos los ciudadanos de uno y otro sexo, pues entonces existía la costumbre en aquel pueblo heleno de que también las mujeres tomaran parte en las consultas públicas. Y así, convocada la multitud, los hombres dieron el voto a Posidón y las mujeres a Atenea, que triunfó porque había una mujer más. Irritado entoces Posidón, asoló las tierras de los atenienses con las alborotadas olas del mar. Para aplacar su cólera castigaron a las mujeres los atenienses con ...113 days ago
Ayer mismo recibí por correo esta interesantísima entrevista a un verdadero médico, sanador que ve en el ser humano no una serie de engranajes sino un ser completo, donde lo invisible juega un papel casi más importante que lo físico, que es el canal a través del que se expresa. Aquello que no vemos y que causa enfermedad son los verdaderos fantasmas, nuestros miedos, inseguridades, desesperanza o grandes pérdidas, y ante todo el faltarnos a nostros mismos. Los microbios simplemente se limitan a pasar por las ranuras que dejamos, y toda enfermedad siempre tiene algo que enseñarnos, es nuestro yo más interior que nos habla. He aquí al entrevista: A Jorge Carvajal no le gusta hacer ruido, le gusta la sutileza. Él en realidad es un poeta, y ya se sabe... cuando hay mucho ruido un poeta no puede escuchar la música de la Creación. Sin embargo, Jorge Carvajal no es sólo un poeta, es también un filósofo y un médico y un sabio... Es un alma grande que habita en un cuerpo pequeño. Alguien ...
114 days ago
En el país de los sueños, magia a imaginación toman forma. Tierra en la que se siguen los ritmos marcados y orquestados por el sol, tanto en el comercio como en el quehacer diario, son las horas, el reloj y el control del devenir asunto de este equitativo astro y de las distantes estrellas. Los hombres son de alma nómada, viven felices al sentirse satisfechos con lo que tienen, cubiertas sus necesidades pocas cosas más pueden querer. Son como los planetas, aquellos viajeros del firmamento de falso errar perpetuo, anclados en su pasado hacedores del presente. En este país todavía existen duendes, seres libres, que no necesitan más que los árboles, esa vegetación imperturbable frente el paso del tiempo, la luna que alumbra sus dulces y amables rostros, y las estrellas, para sentirse felices. Buscan la sonrisa de aquellos que les envuelven, deseando aprender de ellos, aprovechando cada instante, constructor de la existencia, para estar en compañía de los visitantes que aparecen ...



